viernes, 11 de junio de 2010

Colección de Tutankamón - Ajuar - Y joyas egipcias

Este brazal de Sheshonq II lleva el nombre de su padre Sheshonq I. La joya está compuesta de dos partes áureas engarzadas de forma que se abren por la mitad; el wdjat, el ojo de Horus, es un signo neb; su significado es " todo protección.
Encontrado en la tumba de PsusennesI, cámara de Sheshonq II por Pierre Montet 1.940
El lapislázuli es una hermosa piedra de un color azul brillante y refinado. Su nombre significa “piedra del paraíso” y junto con la turquesa es una de las piedras más apreciadas en las civilizaciones antiguas. Entre ellas Egipto.
Los egipcios creían que la carne de los dioses estaba hecha de oro y sus cabellos de lapislázuli. Por ello la valoraban y utilizaban para la confección de joyería y esculturas. Se creía también que esta piedra tenía el poder de aliviar la melancolía y curar la fiebre así que tenía un valor incalculable.
En la actualidad esta piedra sigue siendo utilizada para las llamadas "gema terapias" para poder aliviar el estres y aclarar los pensamientos de las personas.Interesante pensar que aun sentimos esa magia desprenderse de una roca que contiene la belleza del universo en tan solo un fragmento, ¿no?
Brazal de Sheshonq II. Dinastia XXII.Oro, lapislázuli, cornalina, loza ; diámetro int. 6.1 cm alt. 4.6 Museo del Cairo.






El Pectoral de la princesa Sithathoriunet, es una joya elaborada por los orfebres en el Imperio Medio de Egipto, concretamente durante la Dinastía XII de Egipto.

El pectoral se halló junto a otras joyas durante las excavaciones llevadas a cabo por Guy Brunton ayundante del egiptólogo británico William Matthew Flinders Petrie, en los años 1913 - 1914, en la esquina sudeste de la pirámide de Senusert II, en el interior de la tumba de Sithathoriunet (o tumba 8 de El Lahun), "Hija de Hathor de Dendera", hija de un rey egipcio, (probablemente Senusert II), situada en El Lahun, una aldea situada en la provincia de El Fayum, donde se localiza el complejo de la pirámide de Senusert II (Sesostris II) y la aldea de los trabajadores que erigieron las construcciones para el culto funerario del rey, a unos ochocientos metros de la pirámide, al borde de la zona de cultivo.La figura se exhibe de forma permanente en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York, propietario de la pieza desde el año 1916, cuando fue donada al museo por el Fondo Rogers y por Henry Walters.






Los antiguos Egipcios fueron muy aficionados a adornarse, tanto mujeres como hombres, y desde los más humildes hasta el faraón llevaban algún tipo de joya. A pesar de ello, la cantidad de piezas que ha llegado hasta nosotros es realmente mínima, en comparación con la que, seguramente, se produjo, lo que presenta cierta dificultad a la hora de estudiarla.

Normalmente las joyas son consideradas como un mero adorno, pero en el Antiguo Egipto, como en la mayoría de las civilizaciones antiguas tenían, además, un significado determinado: en la mayoría de las tumbas, tanto de personajes relacionados con la corte, como de miembros de la familia real, encontramos las paredes adornadas por pinturas y relieves con representaciones, bien de la vida cotidiana, religiosa o descripciones de la vida misma del difunto. A pesar de que muchas se encuentran en muy mal estado, otras nos reflejan, con amplitud de detalles, gran cantidad de información sobre la joyería utilizada por los diferentes personajes en distintas épocas de la Historia.

Los usos de la joyería fueron:

Como amuleto y protección: las primeras piezas de joyería son pequeñas piedras utilizadas como colgantes, de ahí derivarán los amuletos más conocidos, que se utilizarán solos o formando joyas complejas.

Para indicar rango ú oficio: Como en todas partes y épocas, las joyas sirvieron para indicar status y riqueza, así como el poder y prestigio del propietario.

Como premio militar ó civil: Una de las mayores ocupaciones de los joyeros era la de realizar condecoraciones para los oficiales premiados. La "Orden del Collar de Oro" quizás fue el más antigua de estos honores. El collar shebyu, formado por unos discos de oro macizo enfilados muy estrechamente, surge como parte de un premio honorífico por el valor militar.

Para adornar templos y palacios: Sabemos que muchos elementos arquitectónicos de los palacios y templos eran adornados o recubiertos con metales preciosos.

Para depositar en la tumba: Los Egipcios depositaban en sus ajuares funerarios todo lo que creían iban a necesitar en la vida del Más Allá, por lo tanto en las excavaciones de las tumbas se han podido encontrar gran cantidad y variedad de piezas.

Por motivos puramente funcionales: Grandes sellos cilíndricos de oro ó de piedras duras, con el nombre del Rey, eran confiados a aquellos oficiales que actuaban en nombre del Rey en actos oficiales Durante los Imperios Antiguo y Medio.

Por motivos rituales: Los collares menhat y contrapesos que eran utilizados por las grandes damas ó sacerdotisas como símbolos de su devoción al culto de la Diosa Hathor ó sus encarnaciones.


Materiales

Los joyeros egipcios utilizaron una gran variedad de materiales como metales, piedras, productos animales, y otros fabricados por ellos mismos. Algunos eran obtenidos en las colinas y desiertos que rodeaban el país, otros de las criaturas que lo habitaban. Sin embargo, algunos de los más valiosos tuvieron que ser importados de lugares más lejanos. Eran elegidos, en su mayoría, no porque sus colores crearan un efecto particular, sino porque tenían un simbolismo y un significado amulético. En el caso de la joyería funeraria, algunos eran estrictamente prescritos por las propiedades mágicas de su colorido. El suelo egipcio fue rico en yacimientos de diferentes piedras; el uso de éstas, algunas ornamentales y otras no, estuvo muy difundido en la joyería. La mayoría fueron utilizadas ya desde la época Badariense, sin embargo hubo períodos en las que alguna piedra estaba de moda, como la amatista en el Reino Medio y la esmeralda en la época romana.

Cobre. Fue el primer metal conocido por los Egipcios, ya en el Badariense se utilizaba para fabricar cuentas.

Oro. La mayoría del oro utilizado se encontraba en territorio egipcio. Los principales yacimientos estaban situados en los desiertos montañosos del sur y sudeste de Egipto, en el Uadi Hammamat y en Nubia.

Electro. Es oro con un 20-25% de plata. Las evidencias sugieren que al principio no se conocía su relación con el oro y fue considerado un metal diferente, pero sabemos que durante el Reino Nuevo ya se producía artificialmente mezclando ambos metales.

Plata. La plata fue más rara que el oro en Egipto y probablemente por este motivo fue mucho más preciada hasta el Reino Medio, época en que comienzan a llegar las primeras importaciones de Asia. Toda la plata encontrada del Imp. Antiguo y Imp. Medio tiene una alta proporción de oro en su composición variando desde a un 3 8 a un 9 por ciento.

Agata. Se encuentra en Egipto, generalmente en forma de guijarros. Éstos han sido encontrados en enterramientos predinásticos en abundante cantidad y son conocidas tanto las cuentas de ágata, como las de onix de este período.

Amatista. Se encuentra en depósitos aluviales y en forma de geodas. Encontramos trabajos en minas de amatista datados en el Reino Antiguo, en el desierto occidental, a unas 40 millas al nord oeste de Abu Simbel, posiblemente también fueron utilizadas durante el Reino Medio.

Calcedonia. Se comenzó a utilizar ya en el Predinástico.

Cornalina. Fue la piedra más utilizada en la fabricación de cuentas desde el Predinástico, al principio para cuentas y amuletos, posteriormente para incrustaciones en joyas.

Esmeralda. Según algunos autores ya desde el 2000 a. C. se explotaron las minas situadas en las laderas de Gebel Sikait y Gebel Zubara, en el norte de Etlai aunque no hay datos sobre que se utilizaran antes de época romana.


Esteatita. Se localiza en Gebel Amr, cerca de Asuán, a veces vidriados. La mayoría de los escarabeos conocidos son de esteatita, muchos de ellos, vidriados.

Feldespato. Se han localizado pequeños cristales en Gebel Migif, desierto oriental así como en Uadi Abu Rusheid. Ya desde el Neolítico, aunque en pequeña escala, se utilizó para hacer cuentas. Lo encontramos en las joyas de Dashur y Lahun, de la Dinastía XII.

Hematite. Aparece en abundancia en Egipto. Se empleó con frecuencia ya desde el Predinástico.

Granate. Distribuido ampliamente en la naturaleza. Se encuentra fácilmente en Egipto, especialmente en Assuan, en el desierto oriental. Se utilizó para cuentas ya desde el Predinástico hasta el Imperio Medio, ocasionalmente lo encontramos en el Segundo Período Intermedio en forma de cuentas para anillos y collares hallados sobre los cuerpos de los difuntos.

Lapislázuli. A pesar de que se utilizó desde los primeros tiempos, no hay evidencias de que se haya encontrado en Egipto. Las minas más famosas se encuentran en el distrito de Badakshan, en la parte montañosa situada al noroeste de Afganistán. Se utilizó en Egipto desde el Predinástico para hacer cuentas, amuletos, escarabeos, así como para incrustaciones de joyería. En el Imperio Medio se utilizó mucho para incrustaciones.

Apuntes de Joyeria en el Egipto Faraonico

Malaquita. En el Sinai se extraía de las minas de Gebel Um Rinna al noroeste de Serabit el-Jadim. Ya en el Badariense encontramos el uso de la malaquita, hasta la dinastía XIX. Se utilizó para muchas cosas, entre ellas, para fabricar cuentas y amuletos aunque su objetivo principal fue para fabricar cobre.

Apuntes de Joyeria en el Egipto Faraonico

Obsidiana. No aparece en Egipto, aunque sí en Abisinia, en Sudan, en Arabia, en Hadramant y en otros lugares como Armenia, Asia Menor y varias islas del Mediterráneo. Desde el Predinástico se utilizó en pequeñas cantidades, sobretodo como amuletos, cuentas, escarabeos y ojos para incrustar en sarcófagos y estatuas.

Turquesa. Aparece casi siempre en zonas áridas. Las minas de Maghârah y Serabit el-Jadim fueron las más conocidas y más utilizadas desde los primeros tiempos. En Magharah se han encontrado numerosas inscripciones, sobre rocas y estelas, que mencionan a la turquesa. La más antigua es de la dinastía III, el resto, principalmente, del Imperio Antiguo y del Imperio Medio.

Apuntes de Joyeria en el Egipto Faraonico

Ambar. Conocido desde los tiempos prehistóricos fue utilizado como amuleto. También en Egipto se utilizó en joyería para amuletos y otros tipos de adornos como cualquier otra piedra, sobretodo, en época tardía.

Cascara de huevo de avestruz. La utilización de cáscara de huevo de avestruz es uno de los materiales utilizados más tempranamente en Egipto. Se hicieron con ella pequeñas cuentas en forma de disco y colgantes.

Conchas marinas. La gran mayoría de las conchas provenía del Mar Rojo, aunque también parece se utilizaron las encontradas en el Mediterráneo, las de agua dulce del Nilo y las que se localizaban en tierra. Las conchas son muy comunes en los enterramientos, especialmente en aquellos de las primeras épocas y su uso se remonta al Neolítico.

Concha de tortuga. Se utilizó en Egipto desde los primeros tiempos, de hecho, aparecen varias cuentas disco en el neolítico de El Fayum.

Coral. El primero se encuentra abundantemente en el Mediterráneo y fue un importante artículo comercial en época romana. Siempre se le atribuyeron un gran número de virtudes mágicas. De hecho fue utilizado como amuleto contra el mal de ojo. Todos los ejemplos conocidos del antiguo Egipto son de época tardía, prácticamente Ptolemaica a Copta, épocas en que se utilizan para amuletos o, más comúnmente, para cuentas o pequeñas piezas perforadas para colgar alrededor del cuello.

Cuerno. Se utilizó en Egipto desde las primeras épocas y en muchos enterramientos se han encontrado objetos hechos con él.

Hueso. Uno de los materiales naturales más utilizado por el hombre primitivo, ya que fue uno de los más fáciles de conseguir. Desde el Neolítico se utilizaron en Egipto y continuaron a lo largo de su historia. Con ellos se hicieron principalmente amuletos, cuentas, brazaletes, anillos.

Marfil. Fue ampliamente utilizado en Egipto desde las primeras épocas, perteneciente tanto a elefante como a hipopótamo. Es bastante fácil de tallar.

“Faienza”. Cerámica barnizada y esmaltada. La utilización de este material va desde la época predinástica hasta el s. XIV d. C. Se utilizó mucho para hacer pequeños objetos, tales como amuletos, cuentas, escarabeos y piezas de incrustación.

Vidrio. Desde el Predinástico, los egipcios sabían como recubrir la esteatita con un vidriado alcalino azul ó verde, pero también como encender cuarzo en polvo con una substancia compacta cubierta con un vidriado de colores verde y azules. Más tarde desarrollaron vidriado negro, rojo, blanco, amarillo y lila en el mismo cuerpo. Estos materiales podían ser fácilmente trabajados en formas de cuentas de varios tipos y medidas. La introducción del vidrio en una escala mayor y hecho intencionalmente lo encontramos durante el Imp. Nuevo. Las primeras piezas se fechan en el reinado de Tuthmés III. El real patrocinio del nuevo arte se ve en las proximidades de las fabricas de vidrio, en los palacios de Tebas, Amarna y Gurob.

Técnicas

Los trabajos que realizaron dependían más de sus manos, de la calidad de sus materiales y del tiempo de que disponían para completar el trabajo que de la precisión y efectividad de sus herramientas. Son muy pocas las técnicas del oro utilizadas en tiempos modernos que no fueran conocidas por los egipcios ya desde épocas muy tempranas.

Cera perdida. Se prepara un modelo de cera de la pieza que se quiera hacer y después se envuelve con varias capas de fina arcilla. Cuando está seca se hace una perforación hacia el centro del núcleo de cera, se calienta, al fundirse la cera se sale y su lugar es ocupado por el oro fundido que se coloca en su lugar. Una vez fría se rompe la parte exterior para extraer la pieza. Evidentemente el molde solo se puede utilizar una sola vez por lo que no se puede utilizar para producir piezas en serie.

Soldadura. Fue realizada con gran maestría en muchos trabajos. El uso de la soldadura data de las primeras utilizaciones de oro para adornos, tanto en Egipto como en Asia y Europa. En Egipto los primeros ejemplos de soldadura en oro aparecen en la transición entre finales del Predinástico y comienzos del período Dinastico.

Moldes. Los Egipcios tuvieron gran habilidad en realizar piezas de oro y plata a base de moldes. Se colocaba una fina hoja de oro entre el sello en que estaba grabado la pieza a reproducir y un material más blando como podía ser arcilla. Se realizaba una presión adicional golpeándolo con algo como un martillo.

Tabicado – Incrustación. La técnica decorativa del tabicado, una de las más utilizadas en las joyas faraónicas y era, en cuanto a ella, indudablemente egipcia. Muy antigua, está atestiguada desde comienzos del Imperio Antiguo. Las piedras ó vidrios se cortaban a medida de las celdillas previamente soldadas y donde se colocaban para formar el motivo de la decoración.

Cincelado y Grabado. La diferencia entre Cincelado y Grabado no es mucha y suele dar lugar a confusión. Grabado: un instrumento con punta puntiaguda y cortante forma un dibujo sobre el metal, retirándose. Cincelado: El metal es desplazado de la línea del dibujo, pero no quitado. Se realiza con una herramienta mucho menos afilada.

Repujado. Es el complementario del cincelado. Alternando el repujado con el cincelado, el metal puede ser presionado y martilleado en relieve que, si es necesario, puede ser algo más que medio redondo.

Granulado. Decoración hecha a base de minúsculos granos de oro soldados a la superficie del mismo material. Los primeros ejemplares decorados con esta técnica datan de la dinastía XVIII.

Calado ó ajouré. Formar un diseño a partir de una hoja de oro a la que se van haciendo perforaciones.

Recubrimiento con hojas de oro. Un uso abundante de hojas de oro es una característica de muchas categorías de los primeros trabajos de oro. Muchos trabajos de hojas de oro fueron utilizados para objetos eminentemente funerarios.

Filigrana. Decoración, en plata u oro, formada a base de hilos de metal que, a veces, forma un dibujo semejante al encaje. Está atestiguada por primera vez en Egipto en la dinastía XII.





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Es un anillo realizado en oro del sacerdote Sa-Neith de la XXVI Dinastía. Los títulos de Sa-Neith eran los siguientes: "Profeta y Padre Divino", "Director de las Capillas de la Diosa (Neith)", "Sacerdote de Horus", "Aquel cuyas dos diademas son grandes""Sacerdote Wen-ra de Ptah, que le ama", "Señor de la ciudad de Letópolis".







XVII Dinastía, de faienza y pasta vidriada, encontrado en Amarna




Este es el collar userkh clásico, lo encontramos representado en los muros de los templos y sobre las estatuas de reyes, reinas y nobles.
Pertenece a la XIX Dinastía y se encuentra en el Museo Egipcio de El Cairo.




Collar userkh formado por cuentas tubulares y colgantes en forma de coleóptero. Pasta vidriada y jaspe, Imperio Medio.





Aros egipcios





Pectoral de la princesa Mereret XII dinastia Dahshur. Oro carneolita, lapislázuli y loza egipcia; alto 7'9 cm y ancho 10'5 cm.Museo del Cairo

J. de Morgan encontró la tumba de Mereret en 1984 en el reciento piramidal de Sesostris III. Al ser hija de Sesostris III y hermana de Amenemhet III estaba dotada con un espléndido tesoro funerario, en el que se encontró esta valiosa joya pectoral.

Fue elaborada en calado de chapa de oro y los contornos de las figuras se soldaron a modo de travesaños de refuerzo en los puntos de unión entre ellas. LAs celdillas que se formaron de esta manera sirvieron para alojar las incrustaciones una vez cortadas y adaptadas con todo cuidado a sus dimensiones. Por debajo del símbolo del buitre alado con las alas extendidas, que representa a la diosa Nekhbet, se desarrolla el motivo de la escena, en disposición simétrica a ambos lados del eje central y enmarcado todo el hermoso conjunto por un edificio que reproduce las formas arquitectónicas de una capilla.
A ambos lados del eje central, el faraón Amenemhet III avanza hacia el mismo en sendas imágenes en espejo blandiendo su maza de guerra para ejecutar el acto del "abatimiento de los enemigos". En ambos casos tiene asido a uno de ellos firmemente por los cabellos.Los cartuchos con el nombre del monarca están igualmente en imagen refleja entre sí, mientras que en el centro su titulatura reza de la siguiente manera: "el dios perfecto, señor de las Dos Tierras y de todas las tierras extranjeras, que abate a los asiáticos".
en el reverso se repite la misma imagen, aunque esta vez en un fina talla al buril sobre el metal.










Collar encontrado en la tumba de Tutankamon dinastia XVIII.Oro, electro, piedras duras y loza; longitud 23'5 Museo del Cairo

Su tumba fue descubierta en 1922 por Howard Carter. Este collar de elegante sobriedad está formado por perlas de oro, lapislázuli, cornalina, resina negra y feldespato; el contrapeso representa una flor y capullos de loto. Pero el corazón de la joya es el pectoral, donde se aprecian, por abajo, el jeroglífico del cielo sobre el que surgen flores y capullos de loto; ellos dirigen la barca de oro sobre la que se encuentra el disco lunar, en electro ( aleación de oro y plata). A los lados se encuentran las placas áureas con los nombres de Tutankhamon, protegidos por las cobras aladas. El todo se lee como un elegante símbolo del viaje nocturno de la barca lunar sobre las aguas del cielo, en el más allá.





Collar de la princesa Neferouptah. XII dinastía. 37 x 10 cm. Oro, cornalina y amazonita. Procedencia: Hawara. Museo Egipcio. El Cairo.

Este collar proviene de la tumba inviolada de la princesa Neferouptah, sin duda una de las hijas de Amenemhat III. La sepultura fue localizada bajo una pirámide de ladrillos en ruina a dos kilómetros al sudeste de la de su padre.

La historia de la joyería egipcia con incrustación de composición vítrea se remonta a los principios de la época dinástica.

La joyería ha existido en diversos materiales, formas y usos. Sin embargo, aunque la joyería nace para ser utilizada en vida, los egipcios la utilizaron en la muerte colocándosela a las momias como parte del rito funerario, ya que según sus creencias que se apoyaban sobre unas bien definidas concepciones escatológicas, la muerte era un paso a otro estado de la existencia terrena. Según sus creencias, las joyas y amuletos tenían que ser elaborados con determinados materiales los cuales le conferían a la pieza ciertos poderes mágicos que ayudaban al difunto a recuperar la vida en el más allá y alcanzar la eternidad.

Entre los diferentes tipos de joyas que fueron trabajadas con alguna composición vítrea tenemos en mayor cantidad; los collares y los pectorales, contando tambien con numeroso ejemplos de brazaletes, tobilleras, anillos y pendientes.
En relación con su función y significado dentro del ajuar funerario, las joyas más que adornos eran piezas que poseían poderes mágicos por sus cualidades físicas.

En el capitulo XXVII del libro de los muertos se encuentra un mágico hechizo para un buitre de oro que se debía colocar en la garganta el difunto, en la viñeta dan instrucciones precisas de como elaborarlo, incluso se indica minuciosamente como debía ser manufacturado, detallando la forma y el material.

El gran tesoro de Tutankamón ha sido una evidencia muy importante para el estudio de la joyería egipcia con incrustaciones vítreas, además de que ha servido para verificar como se cumplían las instrucciones que vienen indicadas en el Libro de los Muertos. En la momia de Tutankamón se encontró un extraordinario pectoral como el que se indica en el capitulo XXVII Del Libro de los Muertos, trabajado en oro con incrustaciones de vidrio.

La mayoría de las joyas debían estar realizadas en oro por ser el material más relacionado con los dioses, la cual debía estar combinada con diferentes piedras semi preciosas de colores, las que gracias a su origen mineral le proporcionaban poderes mágicos.

Ante la dificultad que implicaba el conseguir piedras semipreciosas, el arte de la piedra incrustada se va imitar a la perfección con las diferentes composiciones vítreas, material ideal por tener las mismas cualidades físicas ya que también es de origen mineral. Rápidamente los artesanos logran imitar a la perfección las piedras semi preciosas, alcanzando una extraordinaria habilidad en el detalle del corte y pulido, donde el embutido requería una exactitud milimétrica al incrustarlo, llegando incluso alcanzar tal perfección en el trabajo, que cuando se pasa la mano por la superficie, da una sensación de continuidad que. bien se podría pensar que se trata de un esmalte.

Museo de El Cairo, EgiptoA los joyeros se les llamaba neshedi nubi, el hombre de oro, y hemu nub, el artesano de oro. Se han localizado varias tumbas de artesanos. Por los títulos de Principal de la joyería de la propiedad de Amón, y Jefe de los artesanos de la joyería de Amón, lo más probable es que hayan sido artesanos reales.

Podemos encontrar todavía cargos de mayor importancia que el de los artesanos antes mencionados, el cual era el responsable de la organización de toda la industria, los cuales incluso nunca tocaban la pipa del soplador, en los diferentes títulos podemos encontrar los siguientes: Inspector de la tesorería del oro y la plata, inspector de la tierra color de oro de Amón y Pesador de Amón. Sus principal responsabilidad era la de dar instrucciones precisas sobre los materiales que iban a ser necesarios para la fabricación de los tesoros como también darle seguimiento a cada una de las fases de elaboración de la pieza. Aunque La organizxación de La industria Del trabajo Del oro no les permitía firma personal, se conserva el nombre de Neferronpet, quien firmo en su libro de los muertos

Debido a la precisión que requería el trabajo, antes de dar comienzo a la elaboración de la pieza era necesario preparar un diseño en una plantilla con el modelo de lo que se iba a manufacturar. Entre lo más importante que se tenía que planear desde un principio, era el de detallar muy bien el espesor y la distancia de las costillas donde iban a ser incrustados los fragmentos ya pulidos del material. Cada trozo tenía un lugar especifico dentro del diseño, nunca se podía colocar una pieza en el lugar de otra, lo cual hacía más difícil aun el trabajo para el artesano.

Los soportes en su mayoría son de oro, el cual era trabajado en diferentes técnicas según fuera necesario; laminado, vaciado en molde abierto, o cuando se requería de un gran detalle a la cera perdida. Cuando se realizaban piezas de mayores dimensiones como las máscaras o sarcófagos, era necesario trabajar en varias partes y después unirlas con soldadura.

Ya terminado el soporte, se comenzaba a cortar y a pulir los fragmentos de la composición vítrea de acuerdo al tamaño del hueco para finalmente ser incrustados en su lugar.

Las piedras que se imitaban con la composición vítrea eran ágata y ópalo para el blanco, turquesa y lapislázuli para el azul, cornalina el rojo, malaquita el verde y negro la obsidiana. Todas poseían dentro de sus creencias un gran contenido simbólico.
El arte de la incrustación esta muy ligado al arte del mosaico que floreció en el imperio antiguo, de los cuales se conservan impresionantes ejemplares como los encontrados en la tumba del rey Zozer en Saqqara. La influencia de este arte se deja sentir posteriormente en otros materiales en objetos del ajuar funerario como el mobiliario elaborado en diferentes maderas.

Al comienzo de los tiempos históricos, durante la primera dinastía, podemos encontrar ya una fascinante y variada producción de finas joyas donde se puede apreciar un excelente panorama, debido a que presentan una gran variedad de materiales y técnicas entre las cuales podemos encontrar una gran variedad de collares pulseras.

Las piezas del imperio antiguo presentan una incorporación de elementos ya existentes en los tiempos prehistóricos trabajados en interesante inventiva artística, pero a la vez, algunas de las piezas presentan un burdo tratamiento de los elementos.

Indudablemente el collar más característico dentro de la joyería egipcia es el weskhet, trabajado en cilindros dispuestos de manera vertical en forma semicircular y rematados en los extremos. Fue muy común que este modelo rematara con la cabeza de un halcón.

Museo Metropolitano de Arte, Nueva YorkEn la época Badarian podemos encontrar las piezas más antiguas que se conservan de la joyería egipcia trabajada con alguna composición vítrea, entre otras, se encuentra el collar de pequeñas cuentas engarzadas en varios hilos de color azul que era muy común utilizar en esa época en las rodillas, los collares funerarios más antiguos que se conservan de composición vítrea y oro podemos encontrar el de Impy de la sexta dinastía. El collar se encuentra finamente trabajado en color azul y rematado en la parte inferior con 63 pendientes en forma de escarabajo, el nombre de Impy se encuentra grabado en ambos extremos en las terminaciones de oro.

En el trabajo de la diadema de rosetas con centro de cobre con incrustaciones, podemos apreciar como desde los tiempos más tempranos se trabaja la incrustación vítrea en la joyería.

En la joyería de la XII dinastía se pueden encontrar los trabajos más finos realizados durante el imperio medio. Sin grandes lujos estas piezas contienen una gran armonía y belleza, donde los materiales y el color son cuidadosamente escogidos para dar fuerza al terminado final..

Una de las piezas que destaca en este periodo por su gran belleza y sencillez es el pendiente de Khnumet finamente trabajado en oro granulado y composición vítrea. El medallón circular del centro esta realizado con una frita azul y decorado con una pintura en miniatura de una vaca recostada. Para resaltar más el detalle central se le coloco un recubrimiento de cristal de roca. Los granulos de oro es un trabajo muy típico en el imperio medio, y aunque podemos encontrarlo en tiempos posteriores el detalle nunca va a ser igualado.

Un notable ejemplo de la minuciosidad con la que se trabajaba la composición vítrea en el imperio medio es el cinturón de cuentas de Senebtisy. Del cinturón cuelgan como adorno veintitrés finos hilos de cuentas en forma vertical en donde se intercalan los colores verde y negro. Una manera de ver el notable trabajo que realizaban en la composición vítrea durante el imperio medio es observando el brillo del collar de cuentas azul combinado con plata, realmente es una pieza única en su estilo.

En el Imperio Nuevo, durante la dinastía XVIII se produjo un auge en el uso del vidrio, el cual se ve reflejado en las magnificas joyas con incrustación vítrea que trabajaron los orfebres de la época.

En los ejemplos conservados, se puede observar como los modelos y las técnicas siguen siendo prácticamente las mismas. Lo minucioso del trabajo y la armonía en el uso de los colores muestran como la joyería del imperio nuevo llega alcanzar las más elevadas cotas de belleza y perfección.

Durante el reinado de Tutmosis III se elaboraron joyas de muy alta calidad, prueba de ello son las joyas que fueron encontradas en la tumba de sus esposas en Tebas. Entre las piezas se pueden destacar por su belleza brazaletes con finos detalles, una variada cantidad de collares como el exquisito collar que tiene como decoración unos peces combinados con las cuentas de vidrio, la hermosa peluca que esta casi cubierta en su totalidad por rosetones incrustados de vidrio de colores y la diadema con el ureus.no.

El punto máximo alcanzado en la joyería de la XVIII dinastía se encuentra en el reinado de Tutankamón, y no hay mejor ejemplo para ilustrar tal afirmación que las joyas encontradas en su tumba donde las piezas alcanzan la máxima habilidad artística.

Entre las joyas más hermosas que se le colocaron a la momia de Tutankamón, se encuentra un pectoral en forma de buitre trabajado en oro con incrustaciones de vidrio, el buitre se muestra con las alas extendidas y volteando la cabeza hacia el lado izquierdo. El trabajo está realizado realmente de manera magistral, en su superficie contiene trescientas incrustaciones de vidrio oscuro en diferentes tonos, azul, rojo y; la parte posterior esta trabajada de idéntica manera. El buitre de Tutankamón se destaca también por ser una pieza muy controvertida, ya que algunos autores afirman que la pieza está esmaltada, en realidad no hay pruebas de que en el Egipto faraónico se realizara este tipo de trabajo, sin embargo es tanta la perfección de está pieza que aun existe la duda, y en el caso de serlo, la pieza sería el más antiguo ejemplo de esmaltado.

Por el gran detalle que presentan la mayoría de las piezas de metal que se utilizaron como soporte en la joyería, lo más probable es que se trabajaron a la cera perdida. Para llevar a cabo este procedimiento se realizaba un modelo en cera para dar los detalles, después se recubría con una capa de arcilla en el cual se dejaban dos orificios, uno para vaciar el metal caliente y otro para drenar la cera fundida. Este proceso permite dar un gran detalle a las piezas pero presenta el inconveniente de no permitir una producción masiva o en serie como se logra con un molde abierto, tal y como se utilizaba en la mayoría de los amuletos.

Las joyas de Tutankamón se hicieron en oro y piedras semipreciosas, incorporando formas y diseños de la naturaleza, animales y vegetales como lo muestra el pectoral que tiene como decoración principal una luna llena trabajada en electrón. La luna descansa sobre una barca solar de oro que flota en una base de flores de loto. El pectoral, además de ser un diseño muy hermoso, combina a la perfección las piedras semipreciosas con el vidrio, lo cual le da un encanto muy particular a la pieza.

El pectoral en forma de halcón es probablemente una insignia real por su gran contenido simbólico. El halcón alado que representa al faraón, porta en su cabeza el disco solar que es el símbolo de la divinidad. El halcón sostiene con fuerza en sus garras el shen, símbolo de la eternidad, y el anj símbolo de la vida, se tiene en una sola pieza el poder, la vida y la eternidad . El plumaje del ave está trabajado con un gran ritmo con incrustaciones vítreas de vivos colores.

El pectoral combinaba en una sola pieza varias funciones como talismán, el marco que lo rodea en la mayoría de las veces es la fachada del templo, y en su interior siempre aparecen elementos mágicos como el buitre, el djet, anj o shen.
No menos de veintiséis pectorales trabajados con incrustaciones fueron encontrados en la tumba de Tutankamón, algunos estaban colocados en la momia y otros en diferentes objetos del ajuar funerario. Aunque en la gran mayoría se utilizó la composición vítrea para las incrustaciones, ocasionalmente también se combino con piedras semipreciosas como cuarzo, jaspe y cornalina, y solo en muy pocos casos con lapislázuli y turquesa.

La dinastía XIX, cuenta con una importante cantidad de piezas elaboradas con composición vítrea incrustada como las encontradas en el Serapeum entre las cuales destaca el pectoral en forma de halcón de Ramsés II por su gracia y colorido. También se cuenta con brazaletes, tobilleras y unos pendientes sumamente toscos y recargados. Aunque estas joyas no tienen comparación con las anteriores, presentan un gran detalle técnico en la elaboración y terminado como el pulido, incluso las costillas son muy finas, muestra de que las herramientas que fueron utilizadas en la manufactura de las joyas eran de gran calidad.

Del tercer periodo intermedio a finales de la época faraónica, se sigue trabajando la joyería con vidrio de una manera muy abundante entre las cuales podemos destacar las del famoso faraón mencionado en las sagradas escrituras Psusennes.

Entre los pectorales de este periodo sobresalen dos. El formado por el pilón del templo que contiene en su interior un escarabajo alado y que se compone de oro e incrustaciones de composición vítrea azul y el del escarabajo trabajado en jaspe verde considerado una de las piezas más hermosas de este periodo por su colorido y contenido simbolico. Las alas de oro están minuciosamente incrustadas con vidrio en franjas verticales. Sobre la parte superior del escarabjo se encuentra el cartucho real con el nombre del faraón también trabajado con incrustaciones jaspe y vidrio. Todos los detalles están cuidadosamente trabajados lo cual hace que esta pieza se distinga entre otras muchas.

Del reinado de Sheshonq durante la XXII dinastia podemos mencionar los brazaletes de oro en forma cónica, trabajados con incrustación de lapislázuli y vidrio, y el hermoso pectoral del escarabajo de lapislazuli que emerge del horizonte con el disco solar en la parte superior, franqueado por dos serpientes ureus que portan la corona blanca.

Museo Británico de LondresPor su alto contenido simbólico la joyería formaba parte inseparable del egipcio tanto en la vida como en la muerte, por lo que su presencia puede encontrarse a lo largo de toda la historia faraónica. La tumba va a ser el mejor ejemplo para ver que objetos y materiales eran importantes en el más allá. Originalmente eran objetos sencillos que además de su función cotidiana poseían una función simbólica, pero poco a poco fueron haciéndose más elaborados hasta llegar al punto culminante en el imperio nuevo.

Los materiales que se utilizaron en la joyería prácticamente son los mismos desde principios del Periodo Predinástico, como las composiciones vítreas, las piedras semi preciosas, y el oro, lo cual nos dice claramente que el egipcio siempre trataba de buscar protección en el más allá, todo tenía una interrelación, culto, magia, religión, forma y material. El vidrio siempre estuvo presente.




Pectoral egipcio Esta joya egipcia fue hallada en la tumba del faraón Tut Anj Amón, que reinó durante la decimoctava dinastía (c. 1330 a.C). Es un pectoral con forma de buitre en oro, esmalte tabicado y piedras semipreciosas. Bridgeman Art Library, Londres / Nueva York





En Egipto, a parte de su aspecto decorativo, las joyas poseian una funcion màgica y religiosa, segun su forma y los materiales que utilizaron.
Egyptian AMENEMHAT necklace


El Oro era el metal preferido de los Faraones, a parte de ser un material maleable, se trabajaba facilmente, era admirado por su color y brillo a la vez apreciado porque era un material raro, no todo el mundo podia procurarselo, con el fabricaban: brazaletes, pectorales, collares, diademas, pendientes...



Pectoral con escarabajo alado de Tutankhamón. Foto en Foto en T.G. HENRY JAMES, Tutankamón, Barcelona, 2001

ESCARABAJO ALADO DE TUTANKAMON

Época: Dinastía XVIII, reinado del faraón Tutankhamón (1334-1325 a.C.)
Dimensiones: Altura: 9 cm. Ancho: 10'5 cm.
Material: oro, lapislázuli, cornalina, turquesa, feldespato…
Lugar de conservación: Museo de El Cairo
Lugar de localización: tumba de Tutankhamón en el Valle de los Reyes



El escarabajo pelotero es común en Egipto, de modo que también en la antigüedad resultaba habitual la observación de los esfuerzos de dichos animales arrastrando y haciendo girar pelotas de estiércol. En esta imagen los egipcios encontraron una metáfora sencilla y efectiva, que permitía vincular el animal y el movimiento del astro solar a través del firmamento. Es decir, el dios escarabajo encarnaba la poderosa fuerza que consigue que el sol se eleve cada mañana en el horizonte y se desplace inexorablemente hacia el oeste.

Pero, además, hay que tener en cuenta que el escarabajo esconde bajo el subsuelo la bola de estiércol, colocándola en una especie de cámara en la que también se entierra y muere. Antes, no obstante, habrá puesto su huevo en el interior de la pelota que servirá de alimento a la larva y que permitirá su inicial desarrollo. Poco después, en el lugar del enterramiento, un nuevo escarabajo recién nacido emerge a la superficie. De modo que de alguna manera es como si un escarabajo viejo y cansado consiguiera renovarse para emprender una nueva existencia. Lo cierto es que no es de extrañar que los antiguos egipcios consideraran que el coleóptero goza de la capacidad de renacimiento y autogeneración, y que lo divinizaran dándole el nombre de Jepri "el que viene a la existencia" o "el que viene a ser".





Reverso del pectoral del escarabajo de Tutankhamón. Foto en H. STIERLIN, L'or des pharaons, París, 1993, p. 57.

Por sus implicaciones Jepri era fundamental en el contexto cosmogónico y la mitología le atribuía el poder de mover la gigantesca bola que ilumina el conjunto de la creación, convirtiéndose en motor de toda existencia. Una existencia que además es capaz de regenerar y de perpetuar, por lo que el escarabajo se vinculó estrechamente con las creencias de ultratumba y con la propiciación de la eternidad. Ciertamente el periplo vital del insecto implicaba un símil o referente en lo que respecta a la culminación de las expectativas funerarias: enterrarse para lograr la eternidad con energía renovada, emergiendo desde la arena del desierto hacia una nueva vida.

El escarabajo pelotero es una de las imágenes más tradicionales de la iconografía egipcia, siendo uno de los símbolos más habituales. Su representación se convirtió en un amuleto muy popular, al que se otorgaban capacidades protectoras y propiciadoras, y del que se han localizado innumerables ejemplos. Incluso sobre las momias, en la zona del pecho, frecuentemente se colocó un tipo de amuleto denominado "escarabajo de corazón", asimilando este poderoso motor de la existencia con el órgano motor del cuerpo humano y, según la creencia egipcia, también sede del pensamiento y la conciencia


Pectoral de Tutankhamón. Esta pieza fue localizada sobre la momia del monarca, junto con un conjunto magnífico de joyas. El escarabajo alado y el nombre del monarca vuelven a ser aquí el centro de la composición, donde también encuentra relevancia la simbología lunar. Foto en T.G. HENRY JA MES, Tutankamón, Barcelona, 2001

Colgante con escarabajo de Tutankhamón. Esta joya tiene el mismo diseño que el pectoral con escarabajo alado (Fig. 1), aunque se trata de una pieza más pequeña, en la que se ha eliminado el closionné en las zonas de las alas y se ha reducido la presencia de materiales preciosos. Foto en C. ALDRED, Jewels of the Pharaohs. Egyptian jewelry of the Dynastic Period, Londres, 1978.

Dada sus profundas implicaciones no es sorprendente que la imagen del escarabajo pelotero se representara repetidamente en el ámbito de la tumba de Tutankhamón. Sin embargo, el escarabajo de este pectoral tiene unas peculiaridades que lo hacen todavía más rico a nivel referencial: la parte inferior de la joya se cierra con la forma del signo jeroglífico neb-Image y con tres pequeñas franjas verticales de color rojo que en escritura aluden al plural. Estos elementos, conjuntamente con el escarabajo y el disco solar, integran el cartucho Nebjeperure, . Es decir, el pectoral, de manera ricamente plástica, escribe el Nombre de Trono del monarca. Este juego criptográfico, que fusiona el nombre del rey con la figura del escarabajo sosteniendo entre sus patas el disco del sol, es un recurso habitual entre las joyas de Tutankhamón y está presente en muchos objetos del ajuar localizado en su tumba
Tapa de caja de espejo de Tutankhamón. Foto en T.G. HENRY JAMES, Tutankamón, Barcelona, 2001, p. 197.

En el antiguo Egipto el nombre era considerado un componente fundamental en la identidad y se consideraba directamente asociado a la esencia de los individuos. En el caso de los reyes y de los dioses, los nombres alcanzaba una dimensión especialmente relevante y se les atribuían poderes excepcionales. De ahí que representar del escarabajo dando vueltas al disco solar e integrando a la vez los jeroglíficos que escriben el cartucho del rey, sea una imagen con la capacidad de alcanzar una gran significación. De hecho, trasformar los signos aislados que integran el nombre del faraón y convertirlos en una narrativa mitológica, presentaban al faraón de manera indiferenciable de la divinidad: la esencia del escarabajo divino y la del monarca se fusionan, sus naturalezas se confunden. La magia de la imagen y del jeroglífico convierten a Tutankhamón y Jepri en un único ser.

Detalles de una caja de cosméticos de Tutankhamón. Foto en Foto en H. STIERLIN, L'or des pharaons, París, 1993

Escribir el nombre de un individuo con materiales preciosos puede que sea un acto de ostentación[7], pero en este pectoral la vanagloria va más allá y se vincula con motivaciones de legitimación de la monarquía. En el marco de las estrategias de divinización, en las que se apoyó durante milenios la autoridad de los faraones, el pectoral permitía identificar al monarca con el poder revitalizador y todopoderoso del astro solar ente las patas del escarabajo. Quien se presentara ante Tutankhamón, cuando éste portara la joya, tendría la visión de un monarca rodeado de fasto sobre cuyo pecho palpitaba el motor que da vida al conjunto del cosmos.


Pectoral
Jeroglífico Tutankamon
Este pectoral fue hallado en 1922 en la tumba de Tutankamon por Howard Carter en medio de su grandísimo tesoro actualmente en el museo del Cairo. Representa la cosmología del Antiguo Egipto resumida en este precioso collar.

Podemos ver al escarabajo alado en el centro simbolizando el renacimiento del Sol cada día sujetando la barca del Mas Allá flanqueado por dos cobras Uadyet protectoras del Bajo Egipto así como del Faraón. También vemos el ojo de Horus y la luna creciente con un disco de plata. El cojunto del collar consta de oro y piedras preciosas pero lo más llamativo de todo es la pequeña piedra de cristal verde que forma el escarabajo alado en el centro de la joya.

En su momento fue identificada como Calcedonia, una variante del cuarzo pero estudios recientes de refractometría y mineralógicos llevaron a etiquetarlo como un material especial tallado procedente del desierto de Libia, se le llama cristal del desierto , formado por monóxido de silicio de gran pureza. Es por tanto muy difícil de encontrar, un rara avis más aún que el diamante y su formación podría deberse casi con toda seguridad a un suceso cósmico.

Para encontrar el yacimiento se organizaron varias expediciones intentando seguir el rastro de antiguas rutas caravaneras, lo cual, daría una nueva idea acerca del Antiguo Egipto tratado a veces de aislacionista, centrado en el valle del Nilo. Según los restos encontrados, se podría llegar a pensar que gran parte de la poblacíón que habitaba el desierto en el período de clima húmedo alrededor del 9000 al 4000 a.c terminaría emigrando con la desertización al valle fundiéndose con la cultura mediterránea y formando la civilización egipcia que hoy conocemos.

El desierto líbico es conocido como uno de los más extremos y las pistas del yacimiento lo llevan al extremo meridional rozando lo que se conoce como el Gran Mar de Arena en la llanura de Gilf-Kebir.Cartografiado el lugar en 1932 por el británico Patrick A.Clayton fue la referencia usada por las modernas expediciones, las cuales en su trayecto encontraron multitud de vasijas, restos de remotas caravanas que llegaban hasta la época del Imperio Medio Egipcio o quizás antes.

Al fin los cristales fueron encontrados, con marcas de fusión en su parte posterior y pequeños granos de gas en su interior como en la joya del escarabajo. Fueron llevados largos estudios acerca de su formación y según los datos necesarios de altísima presión y temperatura se ha llegado a pensar que pudo ser fruto de la colisión de un fragmento meteorítico o de otro cuerpo celeste.El pico térmico que habría tenido lugar produciría la fusión de la arenisca o bien de la sílice del lugar formando el cristal actual.

Las investigaciones de composición del cristal muestran similitudes junto con otros restos de meteoritos hallados en la Tierra. Su formación se remonta, atentos, a 28 o 29 millones de años. Según algunos expertos la composición incluso sería parecida a restos de material de la Luna, esto se explicaría como que el meteorito produciría tal impacto que algunos cristales fundidos sería lanzados al espacio captados por la debil gravedad lunar y depositados de nuevo en la Tierra. Se han encontrado muchos más fragmentos procedentes del espacio en el Sahara, su conservación se debe a las especiales características del desierto en cuanto a humedad y fenómenos geológicos.

Este yacimiento parece haber sido de sobra conocido en la antigüedad puesto que se han encontrado piedras talladas a forma de cuchillas y pequeñas lajas como utensilios. Es más que obvio que la rareza y singularidad del cristal ya era importante para los antiguos egipcios ya que se tomaron la molestia de llegar hasta ese inóspito paraje con la única intención de conseguir una piedra de la calidad suficiente para ser digna de la joya del faraón en su viaje al Mas Allá.




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Pendientes









Pulsera y brazaletes



El escarabajo en el mundo religioso
Desde la época de las Pirámides el escarabajo recibió el nombre de Jeper señalando tanto al insecto como a la entidad teológica que simbolizaba. En la sentencia 1587 de los Textos de las Pirámides leemos: "Ave, Atum! Ave Jeper, el que se produce de sí mismo! Culminas con tu nombre de colina, te transformas con tu nombre de escarabajo Jeper" y en 1652 dice: "Atum Jeper, Culminas como colina, te elevas como el ave Benu de la piedra Ben ben, en la morada de Benu, más allá de Heliópolis". Por el hecho de empujar una bola de estiércol ante sí se lo identificó con el dios sol Ra en el cual Jeper hacía rodar el disco solar por el cielo. Los huevos puestos por la hembra en la bola de estiércol, se transforman en larvas, que luego tejen el capullo que J.F.Fabre en "Souveniers entomologiques" llama: "imagen sorprendente de la momia real.". Envuelta en el vendaje de sus hilos como si fuera una momia, la larva del escarabajo produce su metamorfosis que lo convertirá en un insecto alado. Esto fue considerado por los teólogos egipcios como el paso hacia la vida, el símbolo del devenir y "de todas las transformaciones que sufren los seres vivientes desde el nacimiento hasta la muerte y su posterior renacimiento, una vez superados los cambios y mutaciones post morten".


El dios Jeper atravesaba el cielo empujando al sol cada día según la antigua religión. Estas transformaciones se producen en la Duat, "el mundo inferior o inframundo", que comprende las doce divisiones u horas que el Sol cruzará en su barca durante su viaje nocturno, tras su ocaso en el horizonte occidental. En la 2° Hora aparece Jeper en una pequeña barca adorado por dos figuras de Osiris simbolizando las transformaciones que se producirán a lo largo del viaje: "Ven, Ra con tu nombre de Jeper vivo... ilumina la oscuridad primordial para que la carne viva y se renueve".
Colgante nombre del trono: OJO DE RA




Colgante y pulsera escarabajos




Pulseras La izquierda lleva una inscripción con el nombre del trono de Tutankamon, Nebkherura. La de la derecha es de piedra caliza y lleva pequeños trozos de lapislázuli.


Pulsera de escarabajos Oro, turquesa, lapislázuli y cuarzo.


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